Cultivando la resiliencia local: redes de apoyo mutuo

redes de apoyo mutuo - resiliencia local

Un ecosistema resiliente es aquél capaz de adaptarse a las perturbaciones manteniendo su esencia, atravesando los cambios sin perder su integridad ni su salud. Vivimos momentos inciertos donde el cambio se ha convertido, de manera palpable, en la constante. Para muchos es un tiempo de precariedad laboral, con cada vez menos oportunidades de obtener y conservar fuentes de ingresos regulares y suficientes. Esto puede frustrar nuestros esfuerzos y retrasar la materialización de nuestros proyectos por falta de recursos.

redes de apoyo mutuo resiliencia localPor suerte, la vida sigue y como seres humanos tenemos el impulso de adaptarnos para ser capaces de seguir adelante, evolucionar, crecer, desarrollar nuestras habilidades y poner en juego nuestros talentos. En esta tesitura es más importante que nunca mantener la esperanza y cuidar los lazos que nos unen a nuestros amigos, vecinos, compañeros, colaboradores… Las redes de apoyo mutuo ofrecen la oportunidad de cultivar esa cohesión, que sin duda nos aporta seguridad. Estas iniciativas nos brindan ocasiones de ayudar ayudándonos, co-crear y alimentar esa capacidad de vencer los obstáculos y hacer avanzar nuestros proyectos, contribuyendo a nuestro bienestar y al de otras personas que nos importan. Es una apuesta por la cooperación y la solidaridad, en lugar de dejarse arrastrar por otras dinámicas competitivas que fomentan el aislamiento y la desconfianza y, a largo plazo, acaban minando la resilienca personal y comunitaria.

Hace unas semanas tuve la ocasión de vivir en primera persona cómo pueden ayudar estas redes a cultivar la resiliencia local. Un grupo de aproximadamente ocho familias se reunieron en la finca de una de ellas con un objetivo claro y asumible: rellenar con una mezcla de barro y paja las paredes del WC seco que habían construido con palés. Yo asistí como invitada de unas de las participantes. Una tarea que habría llevado varios días de trabajo de haberse acometido de manera individual se pudo completar en una sola mañana.

redes de apoyo  mutuo - resiliencia localCuando llegamos todo estaba listo para empezar. Niños y mayores fuimos encontrando nuestra manera de colaborar, según nuestras capacidades y preferencias y respetando nuestros propios ritmos. La mañana pasó rápido entre conversaciones y acción. A la hora de comer, un pequeño banquete se materializó en pocos minutos al disponer sobre la mesa los platos diversos que cada uno había traído de casa. Después de comer, siesta algunos, juego los más pequeños, música y paseo hasta el río. Para cerrar la jornada, llamada al círculo. Una sencilla ronda donde cada cuál pudo compartir su situación y necesidades del momento. Variedad de estilos de vida y por tanto, muchas formas diferentes de contribuir –cosechar almendras, arreglar tejados, mejorar espacios…– aportando lo que mejor sabemos o tal vez movidos por el deseo de aprender algo nuevo.

redes de apoyo mutuo - resiliencia localAntes de cerrar el círculo, una nueva cita para el mes siguiente: otra oportunidad de contribuir. Después de cerrar el círculo, todos más cercanos al haber compartido algunas de nuestras ilusiones y dificultades. Las responsabilidades y los roles, bien claros: la familia que acoge al grupo de ayuda se compromete a tener todos los materiales y herramientas necesarios preparados, y un diseño claro para aprovechar el tiempo juntos de la mejor forma posible. Cada persona contribuye con algo de comer y su energía, capacidades y disposición para trabajar. En cada ocasión se decide cuándo y dónde será la siguiente cita. Sencillo, ¿no?

Alimentar la confianza, avanzar juntos, crear comunidad, compartir ideas y sueños, practicar la solidaridad, compartir responsabilidades. Seguir adelante, seguir adaptándonos, seguir construyendo. ¿Conoces o formas parte de alguna otra red de apoyo mutuo? ¿Te animas a iniciar una? En cualquiera de los dos casos, ¡cuéntanos!

 

Noelia Jiménez Colaboradora de Ser Más Resiiente

Traductora, facilitadora y artista gráfica. Trabajo como traductora desde 2005. Me formé en permacultura en el Instituto Permacultura Montsant y por medio de otras experiencias como la participación en el proyecto European Permaculture Teachers Partnership. Me apasiona el trabajo grupal, en especial las tareas de coordinación y diseño de procesos de grupo. Me encanta crear materiales didácticos que sirvan de apoyo visual para el aprendizaje. La Comunicación No Violenta me ayuda a conectar con mis verdaderas necesidades e impregna de alguna manera todas mis actividades.

https://tradymas.wordpress.com
noelia.jimenez.diaz@gmail.com

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